sábado, 23 de junio de 2007

ANOREXIA MENTAL: UNA APUESTA ETICA AL ENIGMA DEL DESEO Autor: SANTESTEBAN OLGA

Hace ya más de un siglo se nombra como anorexia mental a un impasse del deseo que se manifiesta bajo la fórmula de “Me niego a desaparecer como deseo” ...por esto... “YO, como nada”.
EL CUERPO ES CIFRADO DE GOCE.
A partir del descubrimiento del inconsciente y de la formalización aportada por Jacques Lacan se produce una nueva localización en el campo del saber que ha enriquecido la anorexia mental con nuevas categorías que permiten situarla como un discurso donde se lee la captura del sujeto por el orden significante, ese sujeto porta en las cicatrices de su cuerpo la cifra de un goce cuyo verdadero enigma se coloca en la coalescencia de la realidad sexual y del lenguaje. Se ha producido en la práctica del psicoanalista la invención de recursos para tratar estos casos a partir de considerar la ubicación del deseo en relación a la función de la causa, a la pulsión como aparato de goce fundada en la estructura del objeto a, ubicado en las fronteras que funcionan a nivel de los bordes del cuerpo: seno y excremento para articular la demanda; voz y mirada para el deseo. Esto ha situado un nuevo sujeto cuyo punto crucial interroga para el analista la operación de ¿cómo alojar el goce en el saber?.
LA TOPOLOGIA DEL GOCE.
Con estos objetos Jacques Lacan diagramó la topología del goce para mostrarnos que es en estos objetos donde se refugia el goce y que en esa juntura del sujeto y el cuerpo nos muestra el cifrado de goce tal como lo lee un sujeto. Establecemos así las condiciones en que opera el goce y cómo se sitúa allí el deseo y su demanda. Establecer esto ha permitido un avance importante para situar el síntoma. Las consultas producidas por las familias de adolescentes –en gral. a partir de los 15 años- nos muestran que no podemos pensar que se trate de atiborrar la boca con alimento. He seguido casos por más de 20 años en analizantes que en su adolescencia habían producido este síntoma y a partir de una investigación que sitúa adolescentes desde los 15 años y en diferentes edades puedo ubicar que esto no es de ninguna manera un trastorno de la alimentación.
LA ADOLESCENCIA <> LA IMAGEN DEL CUERPO <> EL EROTISMO.
La adolescencia es un tiempo privilegiado que supone la emergencia de un nuevo universo simbólico que hace fechable ese instante revelador que confronta el universo de creencias a la dimensión del erotismo, del acto sexual, del amor y del deseo. Pero esencialmente la adolescencia es la puesta en cuestión de la imagen del cuerpo... de ese cuerpo sutil que el lenguaje constituye donde desde el acto inaugural desde el cual se engendra la subjetividad como tal, se define una posición sexual para cada sujeto. Es así que se presentan los síntomas cuando hay que responder a nivel de la hora del deseo. El cuerpo... sus misterios, sus enigmas, sus demandas, interrogan a los adolescentes para dar una respuesta a ese lugar reservado al objeto femenino, al don de amor y a la opacidad del goce.
LA LETRA <> EL SINTOMA.
Hemos descubierto que lo inaccesible, el aislamiento, la exigencia de las pruebas mas arbitrarias y aún la frialdad y la crueldad serán la expresión de la deriva de goce donde la letra puede hacer retroceder al síntoma. Desde esto un gran enigma nos sitúa frente a los medios de difusión que se han visto atiborrados por definiciones “nutricionistas” que promueven una modificación de la nominación hasta nombrarla solo “anorexia” para decir que es un rechazo irracional hacia la comida, que trae aparejada una tendencia a la desnutrición... ¿Complicidad... estafa... canallada... ignorancia de los aportes esenciales que un siglo produce?... todo eso y aún más... ¿Qué encontramos en estas consultas?.
LA PREGUNTA POR EL DESEO.
La demanda formulada por la familia coloca la situación en una apelación y en un llamado al orden familiar para introducir condiciones que no habían sido consideradas. La familia desesperada nos habla de alteración de los ritmos corporales, del desafío a las creencias que sustentan los ejes que ordenan la vida familiar, capricho, frialdad y hasta crueldad no cesan de surgir para imponer reglas que la familia no acepta o no sabe como darle un lugar. La autoridad del padre cuestionada comienza a confrontarse con la peligrosidad de un goce que parece no tener límites. ¿Qué nos presenta la demanda de la adolescente?. En principio, esto no es considerado un síntoma por ella... más aún se lo había ubicado como una estrategia exitosa para producir en ellos –al menos- la pregunta esencial de todo sujeto: “¿y tú, que deseas?”. Lo que la adolescente despliega es lo que en ella hace enigma: una apelación a la belleza, el impacto que provoca la irrisión del significante... hace un ofrecimiento y una apuesta a la dignidad de la palabra en la transferencia, denuncia un vacío y delata los secretos familiares... hace un llamado a un lugar de invocación de la mentira como fiador de la verdad dirigido al orden simbólico...
EL ODIO ENAMORAMIENTO.
Interroga el punto de inseminación de ese orden simbólico que preexiste al sujeto infantil y según el cual va a ser preciso estructurarse... orden simbólico que la coloca en esa prueba contundente que es el odio enamoramiento, donde se puede leer que es la ignorancia la que no se perdona para defender la causa que hace de lo viviente un sujeto deseante. Un sujeto deseante es un sujeto que ha pasado por los desfiladeros del significante... un sujeto que responde al juego del lenguaje, a la riqueza de la metáfora, a la sutileza de la metonimia ...es alguien a quien se lo acompañó hasta la operación de separación para que capte allí lo que adviene en la partición o como lo nombró J. Lacan –separtición- lo que lo hace fundamental y originariamente sujeto del significante con su rasgo singular y esto implica que se debe a la causa de su deseo.
LA DEUDA SIMBOLICA.
Le queda la deuda simbólica a pagar por lo que ha recibido como sujeto... deuda que implica que su vida esta jugada a la suerte de la transmisión de un deseo. A través de esto podrá captar que el cuerpo responde a la poética del inconsciente, allí, solo cuenta con su causa y sus fantasmas que la separan de la alienación y de una unión asfixiante que solo mantenía la servidumbre a un goce.
EL FANTASMA FUNDAMENTAL: EL VAMPIRISMO.
En relación a la demanda que nos formula se puede extraer un fantasma que se despliega como esencial hasta llegar a definirlo como el fantasma fundamental; esto es; que funciona en el fundamento del movimiento de la demanda y que podemos situar bajo la imagen de la función del vampirismo. Recordemos que la imagen fantasmática del vampiro es soñada por la imaginación humana como ese modo de “fusión o sustracción primera en la fuente misma de la vida donde el sujeto agresor puede encontrar la fuente de su goce”.
EL AMOR... EL GOCE... EL DESEO.
Esta indicación de Jacques Lacan se anuda a ese modo de fusión soñada que ha relacionado con la función del orgasmo como experiencia subjetiva y enigmática de la realidad sexual, donde enseñó a leer en ese fantasma la entrega absoluta a esa posición donde “el hacerse chupar” haciendo aparecer el vampiro realiza la culminación del amor. La anorexia mental nos interroga en este punto del amor por sus incorporaciones esenciales, esas que hacen a la transmisión de la función paterna y estructuran el deseo. Nos interroga también por la incorporación de la libido... recordemos que esta operación se realiza por vía de la pulsión oral, esto indica ese tiempo fechable entre la respiración, el grito, el silencio, el alimento y hacen al suelo fundamental de un sujeto que en la anorexia mental son puestos en cuestión en la adolescencia porque es el tiempo de una redefinición pulsional.
EL ORGASMO... LA PEQUEÑA MUERTE.
Tiempo esencial de la pregunta por el orgasmo y su satisfacción ...Jacques Lacan llamaba al orgasmo, “la pequeña muerte” y la situaba en el centro de la demanda de amor... demandamos amor... a ... morir... encontramos allí el a-muro... (una muy importante teorización de Jacques Lacan ha situado estos tiempos y la incidencia en la clínica cuando se trabaja con el objeto a... no es en este marco, en que se lo pueda desarrollar pero no se puede dejar de mencionarlo). Esta teorización define un tercer tiempo pulsional con la aparición del sujeto bajo el fantasma que le permite una relación al Otro en una frase que es siempre la misma, funcionando como un axioma que dice: “soy ese ser entregado al goce del Otro, para ofrecerle lo que quiere chupar”. Lo que descubrimos es que ese fantasma surge como el ofrecimiento de esa forma de fusión “para que me constituya –a mí- en la fuente misma de su vida”, lugar donde encontrará la fuente de su goce. Paradojas del goce, discordancias y acomodaciones entre el campo pulsional sexual donde el sujeto viene a alcanzar el lugar del objeto que la pulsión no alcanzaba y el campo del amor, campo narcisista donde existe reciprocidad del amor al ser amado... ese amor y su muro donde la satisfacción encarga su menú en este gran mito que se delata en la angustia bajo la forma de agotamiento de la fuente misma de la vida. Borde escabroso, donde el amor sirve de coartada a una pasión por constituírse en aquello que sostiene la vida del otro o la fuente misma de la vida. Llegamos aquí al punto más crucial cuando descubrimos una atracción que se expresa en un movimiento casi alucinado de estar deseosa en el centro mismo de aquello que la hace padecer y que aborrece... ¿Es una víctima entregada sensualmente al goce de su vampiro?. O ¿es ella misma la que juega en esa lujuria alienante la extracción misma de cualquier fuente de deseo en el Otro?. Constato que el momento límite en la anorexia mental de inexistencia de cualquier alimento para su existencia de sujeto viviente es correlativo de este fantasma fundamental. Es a partir de su atravesamiento y del desanudamiento del síntoma bajo transferencia que es posible lograr una apertura y un giro en la posición subjetiva, en esta viscisitud pulsional en el terreno mismo de constitución de ese auténtico amor que es la transferencia. Las dos preguntas corresponden a dos tiempos de la cura: 1- Tiempo de la entrevista preliminar. Presentación de la demanda. Pasaje al dispositivo analítico. Tiempo de trabajo con la familia. La pregunta que define este período se articula en esta frase: ...¿es una víctima entregada sensualmente al goce de su vampiro?. Corresponde al momento de inexistencia como sujeto viviente. El partenaire la constituye en la fuente misma de su vida y se nutre de ella. La fórmula es la respuesta a su pregunta: “Lo que tu quieras”, “Como tu lo quieras”, “Lo que tu decidas, lo que te plasca....”. Allí mismo donde a ella ya no le place nada y donde el funcionamiento corporal se detiene. Las analizantes definen este período como la culminación del amor. Los desarrollos de sus fantasmas muestran una teoría del amor que se inscribe bajo el amor cortés. 2- A lo largo del primer año de trabajo surgen en el movimiento de torsión pulsional la otra cara de esta posición que se expresa en la frase: ...¿es ella misma la que juega en esa lujuria alienante la extracción misma de cualquier fuente de deseo en el Otro?. En este período se asiste al despertar del apetito del Otro y del otro y allí declara el rechazo que le produce soportar que el otro este deseoso, situación que se significa bajo la forma de un ahogo asfixiante. En esa ocurrencia con que las adolescentes captan el drama del deseo nos dicen por ejemplo: ...“si se muestra deseoso... le coloco el Acta de defunción. El que no lo muestra vive. El que lo muestra muere...”. “El deseo es lujuria, desborde, locura ...pero quiero nutrirme de esto”. “¿Se lo puede incluir en la dieta?”. Tiempos de actividad... de puesta en cuestión de su decisión de no comer y un tema central; la administración del tiempo... existir o no existir para el otro, ...”trato de hacer como que él no existe para sobrevivir...” “...trato de que no existas ...para evitar el dolor de no tenerte...” La erótica se encuentra en el centro de estos axiomas que se vuelven esenciales en su vida para no ser presa del otro... Algo en el deseo es vivido como un mal... tiempos de regulación del exceso..., tiempos para medir la prohibición, crearse prohibiciones... tentarse... desear... Apasionarse... por las otras que daran la medida de la pregunta esencial: ¿Qué quiere una mujer?. Así es la historia en la cura de la anorexia mental ...prohibición, transgresión, ley, reglas ...administración de los excesos y de las restricciones colocan la figura del padre en el centro de la interdicción del goce en el curso de toda aventura del sujeto. Como se verá resulta casi alucinante plantearse poner un candado en una heladera o creer que alguna moda pueda incidir en esta viscisitud pulsional y menos aún que eso ocupe un valor determinante. Se necesita un teoría del sujeto que este siglo ha construído y ha sido aportada por Sigmund Freud y Jacques Lacan en el campo del psicoanálisis.
LA ETICA DEL PSICOANALISIS.
En la descripción que los medios de difusión realizan de las clínicas dedicadas a inventar una nueva patología de fin de siglo la narración que se realiza nos introduce en una casona donde, sus salones se llenan de jovenes que creen iniciar un nuevo rito ya descripto en la literatura como técnicas de iniciación a nuevas reglas en el manejo del cuerpo... prohibiciones, falta de pudor... exigen desnudarse y mostrar sus cuerpos al servicio del goce que una supuesta medicina articula como coartada. ...”Que rostros sumisos miren con inquietud desde los platos de arroz” y carne, con sus prendas de vestir prestas a ponerse al servicio de desnudarse en cualquier momento... no podrían y no deberían dejar de reconocer en estas escenas el comienzo de la historia de O... y por qué no “La philosophie dans le boudoir” con el que Sade supo introducir la verdad que una teoría como la de Kant velaba. El siglo XX aprendió que la condena a ciertos principios constituye su apología. En el comienzo de su texto Sade dirigiéndose “A los libertinos” dice: “Voluptuosos de todas las edades y sexos, solo a vosotros dedico esta obra; nutríos con sus principios, porque favorecen vuestras pasiones, y ellas-, de las que os espantan los moralistas fríos y vacíos –no son sino los medios de que se sirve la naturaleza para conducir a los hombres hacia los fines que les ha asignado. Atended esas deliciosas pasiones; solo ellas pueden conduciros a la felicidad”. ...”Mujeres lúbricas.... ...Jóvenes doncellas, durante tanto tiempo atadas por los lazos absurdos y peligrosos de una virtud imaginaria y de una religión repugnante: ...imitad a la ardiente Eugenia; destruid, pisotead con su misma ligereza todos los ridículos preceptos inculcados por vuestros imbéciles padres”. Se tratará de educar a las jóvenes doncellas ...se las alimentará con la bella filosofía ...se le inspirarán deseos ...uniendo algo de práctica con teoría se harán demostraciones a medida que se expone... ¿Una nueva Filosofía en el tocador? Madame de Saint Ange inicia la escena con este diálogo hacia la bella doncella: “Mi amor querido; ¡la cantidad de cosas que vamos a hacer y decirnos mutuamente!. Pero a propósito, ¿no quieres almorzar, mi reina?. Es probable que la lección sea larga. Y la bella adolescente le responde: “No tengo mas necesidad que recibirla, almorzamos antes de salir y hasta puedo estar hasta las ocho de la noche sin sentir el menor deseo”. Recordemos que el encuentro era para iniciarla en los más secretos misterios de Venus. ¿Qué ha pasado?... ¿qué textos y qué teoría inspiran los principios que rigen las nuevas propuestas terapeúticas que se nombran patológicas de fin de siglo... trastornos de la alimentación?. Nuestro siglo constituye el tiempo de una rectificación en la posición ética imperante... seguramente como Jacques Lacan planteaba... “cuando se opera un despejamiento se debe caminar 100 años en las profundidas del gusto para que la vía de Freud sea practicable. Cuenten otros sesenta más para que se diga por qué todo eso”. La ética del psicoanálisis exige al analista una posición frente a lo real y un juicio frente a la obscenidad ...la poética del inconsciente, la angustia y el sufrimiento del síntoma solo se remiten al discurso del sujeto... del sujeto que desconoce el objeto que causa su división y su deseo.

FUENTE: DISCURSO FREUDIANO

LA ECONOMIA DE GOCE EN LA NEUROSIS OBSESIVA Autor: SANTESTEBAN OLGA

Quisiera en esta oportunidad plantear varias cuestiones que han enriquecido para mí el horizonte teórico de la neurosis obsesiva y me han aportado giros decisivos en el manejo de la transferencia y la captación de la economía de goce.
1 - Hay un punto de inicio a una nueva lectura -hace más veinte años- con la aparición de este texto innovador que en 1953 Jacques Lacan produce bajo el título de "El mito individual del neurótico o "poesía y verdad" en la neurosis". Trabajo que a lo largo de los años sirvió de guía para ir construyendo con la experiencia clínica lo que llamé "Los tiempos lógicos de la entrevista preliminar". 1953: El mito individual del neurótico o "poesía y verdad" en la neurosis.

La constitución de una verdad...
En este maravilloso trabajo Jacques Lacan intentará colocar sobre la lectura de "El hombre de las ratas" los ejes fundamentales que hacen a la dirección de la cura en la neurosis obsesiva. La experiencia analítica implica siempre en el seno de ella misma la constitución de una verdad que de alguna manera no puede ser dicha.

APRESAR LA VERDAD COMO MITO
El nudo esencial del descubrimiento freudiano marcó que aquello que no puede ser dicho se presenta como un mito.
Trabajo presentado en la Jornada sobre "NEUROSIS OBSESIVA" en el Hospital Diego Thompson. Junio de 1993.
La genialidad de Jacques Lacan es haber encontrado en la experiencia de la clínica y en los vericuetos que recorrió para la enseñanza teórica un estilo de retorno de los conceptos fundamentales para el psicoanálisis. Es así como rescata -innovando una nueva lectura- que en el seno de la experiencia analítica se halla algo que se llama -hablando con propiedad,- un mito. Decía: "El mito es precisamente lo que puede ser definido como otorgando una fórmula discursiva a esa alguna cosa que no puede ser transmitida en la definición de la verdad, puesto que la definición de la verdad no puede más que apoyarse sobre ella misma..." Y para apoyarse sobre ella misma debe tener el marco que le permita desplegar los pasos lógicos que muestren cómo la palabra, progresa por ella misma...

LA LEYENDA DE LA TRADICION FAMILIAR
Al progresar, esa palabra va descubriendo "La leyenda de la tradición familiar" donde podemos ubicar la constelación original y singular del sujeto. El punto central va a mostrar los modos en que para el sujeto neurótico obsesivo se presenta la posibilidad de restituir el lugar paterno y de qué manera el síntoma se convertirá en el escenario donde el sujeto reencontrará los puntos de goce en esa conmemoración de goce que constituye la repetición.

DEL MITO AL FANTASMA
El mito individual del neurótico se presenta como un pequeño drama cuyo argumento fantasmático muestra de qué manera el fantasma intercambia los términos del mito, los sustituye y vuelve a articular ese enigma del deseo que hace al misterio del origen. Sustituye personajes, intercambia los términos de las diferentes relaciones pero apela siempre a las versiones diferentes con las cuales se definen las posiciones de goce. Un aporte esencial en esta lógica es planteado por J.Lacan al decir que todo sucede como si los impasses propios de la situación original, lo que en alguna parte no se resuelve, se desplazarán hacia otro punto de la red mítica, reproduciéndose siempre en algún punto bajo la forma de un mito cuaternario cuyo nudo esencial descansa en la función simbólica del padre.

FUNCION SIMBOLICA DEL PADRE
Punto que inaugura el tema central de la DEUDA. Jacques Lacan ha diagramado a lo largo de su obra el lugar de la verdad en relación al saber, al ir progresando en la ubicación de la economía de goce ha podido situar la función paterna en los tres registros: Real-Simbólico-Imaginario y nos ha ofrecido a través de tres mitos la posibilidad de leer la estructura central de la castración en cuyo centro se encuentra la función paterna. Los mitos de Totém y tabú, Edipo y Moisés nos aportan los elementos para situar en la estructura la verdad de la función paterna... de este modo ha pluralizado este concepto para mostrarnos que las verdades del padre constituyen ese trozo de real que debe soltarse para que el neurótico deje de encarnar en sus síntomas la verdad de su estructura.

LA DEUDA Y EL PAGO
¿Qué decir de la deuda? Se debe pagar el precio... se tiene la obligación de pagar. (Debe pagar el precio! no de cualquier manera y no con cualquier objeto. Siempre se plantean determinadas condiciones para el pago de la deuda... es una imposición, un imperativo como una orden interior que para el obsesivo toma la forma de restitución de la figura paterna.

LA TRANSFERENCIA: EL ESCENARIO DONDE MITO Y FANTASMA SE UNEN
El otro punto crucial es el que hace a la resolución de determinado número de problemas. La transferencia será el escenario donde "El Hombre de las Ratas" vivirá esa experiencia que Lacan rescata como enteramente impactante, donde el mito y el fantasma se unen en esa experiencia pasional, vinculada a la vivencia real y actual en la relación con el analista, experiencia que como franqueamiento de las identificaciones constituye el trampolín hacia la resolución de determinado conjunto de síntomas. 1961-62:

UNGE SCHEHEN MACHEN: DESHACER LO HECHO o EL BORRADOR DE LA COSA.
2 - El segundo punto que deseo señalar constituye otro momento de construcción y corresponde al seminario de Jacques Lacan "La identificación" de 1961-62 donde podemos encontrar esta articulación: el obsesivo intenta todo el tiempo: UNGE SCHEHEN MACHEN, cuya traducción daría: deshacer lo hecho... intentar borrar el significante. )Qué es un significante?, es una marca, una huella, una escritura, pero no se lo puede leer solo... El significante es ya el borrador de la cosa... y el obsesivo en ese trabajo imposible intenta demostrar que es posible deshacer lo hecho... Sabemos para qué quiere hacerlo... el obsesivo intenta desbaratar el paso de sujeto... el paso del sujeto es una pulsación en eclipse, esto es -dirá Lacan- de lo que no aparece sino para desaparecer y reaparece para desaparecer de nuevo, esto constituye la marca del sujeto como tal. Esto es para mi un punto nodal en el manejo de la transferencia en la neurosis obsesiva. Sabemos como se despliega este intento y sabemos a donde apunta... apunta al nudo de goce y constituye el modo singular con el cual el obsesivo como cualquier otro, sufre su relación al goce. El nudo de goce, la experiencia de fondo, la experiencia que organiza las coordenadas de placer, es un objeto que, literalmente aporta demasiado placer. Lacan dirá que Freud lo percibió muy bien y esta fue su primera percepción de la neurosis obsesiva. Lo que indica y significa el comportamiento del obsesivo, en sus senderos diversos y en todos sus arroyuelos, es que siempre se regula para evitar lo que el sujeto ve a menudo bastante claramente como siendo el objetivo y el fin de su deseo. La motivación de esta evitación es extraordinariamente radical, porque el principio del placer efectivamente tiene un modo de funcionamiento que es justamente evitar el exceso, el placer en demasía. )Porqué entonces el obsesivo se cree responsable de regular y evitar el camino que lo llevaría en la senda de su deseo?. Para el analista la maniobra apunta a desenmascarar el goce que está en el síntoma, cercarlo es poder establecer las condiciones que exige el goce al establecer que este intento está dirigido a un esfuerzo de rehallazgo de la marca.

LA DIALECTICA DEL AMO Y EL ESCLAVO Y LO REAL DEL GOCE.
3 - Otro tiempo esencial lo constituye la nueva lectura de "La Dialéctica del Amo y el esclavo" de Hegel, producida por Lacan. Esta lectura nos ha aportado un anudamiento fundamental en la búsqueda de recursos en la neurosis obsesiva para situar el lugar del esclavo... para situar ese ideal de servicio, esa entrega a ese cuerpo que obedece... que hace a toda la ideología del trabajo y del trabajo forzado que al decir de Lacan envuelve hasta los mismos ocios del obsesivo. Hay en el aporte de Lacan un horizonte sumamente rico para la clínica del obsesivo al poder ubicar que en este mito originario de la relación humana que inventó Hegel, en ese callejón sin salida de la relación imaginaria y del mundo simbólico que constituye el marco en el cual un trabajo se despliega, se ubica un real que constituye los puntos de goce del obsesivo.

EL ESCLAVO: UN IDEAL DE SERVICIO
¿Quién es el esclavo y qué se le pide? Al esclavo se le pide satisfacer el deseo y el goce del Otro. El esclavo constituye para el Amo un ideal; el ideal de servicio, y ese ideal exige la entrega del cuerpo, un cuerpo que obedece sirviendo al Amo. Decía que había inaugurado en esta lectura un nuevo modo de situar un conjunto de conceptos que inciden en la dirección de la cura.

LA ECONOMIA DE GOCE
¿Quién apuesta? )Qué es una apuesta? )El cuerpo le pertenece a cada uno? Lacan decía que en referencia al Habeas Corpus "Tú tienes tu cuerpo, él te pertenece, nadie más que tú puede disponer de él, para hacerlo freir." Giros que cambian decididamente la maniobra transferencial y permiten situar lo central del goce y de la economía de goce.

ENTREVISTA PRELIMINAR
4 - Quisiera retomar algunos puntos que he elaborado en la clínica y que tienen que ver con el modo de presentación del obsesivo y que forman parte del tema "Entrevista Preliminar: sus tiempos lógicos". Los elementos que voy a plantear no han surgido a partir de un interrogatorio, quisiera remarcar que se han presentado así, solo los constato y al repetirse en una misma secuencia, les he buscado el lugar en la presentación de la demanda. Les presentaré solo algunos puntos. .
EL ACTO AL COMIENZO... Hay un acto en todo comienzo...
El acto de decidirse, la apuesta a una renovación y a un compromiso que le tocará al analista situar. Apuesta a un cambio, apuesta que sostiene dos supuestos fundamentales: al analista se le supone situar las condiciones... del goce solitario del síntoma y se le supone salir al encuentro del deseo. El deseo del analista es la primera respuesta. El neurótico obsesivo, como todo neurótico, encarna la verdad de su estructura y padece el drama del goce. .
DEL ACTO A LA INSCRIPCION DEL ACTO.
En este nudo, me pregunto siempre sobre los recursos que permitirían la emergencia subjetiva, la implicación en la palabra que se formula y la utilización del silencio cuando todavía no se tiene la repetición para interpretar. Cómo producir la inscripción del acto, de la apuesta a esa renovación que constituye todo comienzo para colocar la transferencia en el marco necesario para hacerla operar como una transferencia utilizada, manipulada y que permita las maniobras que son necesarias cuando la transferencia se coloca frente al deseo del analista. La del neurótico obsesivo es una transferencia muy puntual, no es anónima, siempre supone un nombre, cuenta con la suposición de saber que la cadena inconsciente y los significantes de su historia le permiten. Esto le permite al analista ubicar el partenaire que es necesario al trabajo que se va produciendo. Se trata del sujeto. Se trata de colocarlo en el mundo del lenguaje que nos ofrece a través de una interpretación que apunte al goce para sacar de esa realidad que trae, los significantes necesarios que permiten instaurar otro modo de captar y de leer ese orden de verdad que toda demanda ofrece.
.DE LA REALIDAD A LA VERDAD.
No hay diálogo. Al sujeto se le hace escuchar... se le hace escuchar la verdad de su estructura porque no se trata de la realidad sino bajo la forma de ficción que la verdad ofrece. La búsqueda de un lugar para la verdad de su estructura apunta esencialmente a la interrogación por su posición como sujeto sexuado. Considero en este punto una de las maniobras más importantes de la entrevista preliminar con el obsesivo y permite asistir a cómo la transferencia se va marcando con el deseo del analista. La emergencia del sujeto supuesto saber es para mi la posibilidad de mostrar en acto cómo el sujeto se implica con los significantes de su historia, cómo se implica en el saber inconsciente. Recordando siempre lo que Lacan señalaba al decir que la cadena, la red del inconsciente no se cierra sino que se va a rellenar con la experiencia de verdad que constituye la transferencia.
.SITUAR LA CONSTELACION.
Esto es para mi otro punto esencial. Digo constelación como la sitúa Lacan -en el sentido de la astrología- como la trama significante a partir de la cual surge la decisión y formula su demanda. Si bien la constelación es el horizonte de todo análisis y se va construyendo, privilegio la constelación que permitió el acto de decidirse. Encuentro allí esto:
.DE LA CONSTELACION A LA INVENCION.
Me refiero a las circunstancias del acto, a la entrada del nombre del analista, o a la no entrada... pero siempre encuentro un material que rodea el acto bajo la forma de una invención: cómo se imaginó presentarse, cómo iba a ser recibido, qué efectos ha producido el nombre antes del encuentro. Esta presencia tan particular que allí va a diagramarse da la pista a otro punto:
.DEL GOCE SOLITARIO DEL SINTOMA...
Es el material que permite asistir a cómo se va a producir el pase del goce solitario del síntoma al analista. Se esperará allí un savoir-faire de parte del analista para situar el síntoma. Este punto lo considero como uno de los ejes que se colocan para construir en la cura los pasos lógicos de una gramática que al llegar al tiempo de fin de análisis encontrará su verdadero lugar. De este modo en el comienzo, en ese tiempo preliminar en que el analista hará el pasaje de la transferencia a la transferencia analítica, a colocar la marca que el deseo del analista le imprime a la demanda, va a inaugurar un lugar para colocar la invención, las ficciones del deseo y el sufrimiento del goce. Hay acá una pregunta fundamental que corresponde al analista responder: )Qué propone el analista frente a la demanda formulada? Así entiendo la transferencia... es disparidad subjetiva, necesita del deseo del analista para ubicar que la transferencia es intromisión del tiempo de saber... es apelación al deseo y por tanto a la presentación del síntoma y del goce.
.EL SINTOMA... LO REAL DEL GOCE.
El síntoma es el modo de presentar frente al analista lo real del goce. En la neurosis obsesiva se torna crucial establecer los límites del goce. )"Cómo medir el goce del contrincante"? -decía Lacan- colocando en el centro de toda presentación este interrogante. Para el obsesivo el goce se presenta como esa abertura sin límite. La DEUDA va a colocarse en este marco donde lo imposible de abordar delata el sin límite con que se figura la existencia del goce... delatando ese objeto que aporta demasiado placer. Recordemos que el obsesivo se las arregla siempre con el Otro como entero, trata con este Otro su contabilidad de goce, por esto la transferencia es el escenario donde se despliegan las modalidades de la deuda, ubicado por J.Lacan como el ceremonial donde solo él reencuentra su goce. En esta contabilidad escapa del goce a través de las transacciones que pacta para esquivar ser el Amo... Lacan ha mostrado la estrategia para llevar la identificación a la función del Padre Simbólico donde el saber ser el Amo implica la posición del goce viril que hace a la posición a jugar en la conjunción sexual. Posición que se remite a la decisión del sujeto... a la causa perdida... ya que lo propio de la castración es que nada puede enunciarla porque su causa esta ausente. En su lugar viene el objeto a, causa sustituída a eso que radicalmente falla del sujeto.

FUENTE: DISCURSO FREUDIANO

LA ESTRUCTURA ES EL VERDADERO SETTING Autor: NARANJO JOSE ANTONIO

Toda práctica conlleva una técnica -y así ha ocurrido con el psicoanálisis. El movimiento postfreudiano reguló esta técnica en sus menores detalles, obsesivizando su ejercicio, y olvidándose con ello de que toda técnica responde a una ética.Regular algo es ponerlo bajo el mandato del automaton, intentando con ello forcluir la tuche. El "marco analítico" de ser un medio, se convirtió en fin. Produciendo una subversión en la práctica, desregulando el marco, Lacan desplazó la responsabilidad de la práctica sobre el analista: "si no son los standars los que garantizan un análisis en curso, esta responsabilidad recae sobre el analista" (1). Responsabilidad de su intervención -interpretación, escansión, corte, duración de la sesión, su número, etc-, tal que podemos decir que allí donde no hay responsabilidad del analista, no hay verdadera sesión analítica.Al hablar de táctica, estrategia y política, Lacan respondía con fundamentos de doctrina a lo que era la regulación de una técnica. La política es la determinación de los fines, y la táctica y estrategia son los medios, determinados por estos fines.El poder táctico es el poder de la oportunidad, del kairós de la interpretación, con el doble objetivo de alcanzar los dos términos que están en posición de excepción en la estructura (2), el el S1 y el (a). Y, a la doble faz de la interpretación, responde la doble naturaleza de la transferencia, epistémica, (SSS), y erótica, (a), una doble naturaleza que posibilita la inclusión del analista en la cura: la cara epistémica le da un lugar, pero es su vertiente libidinal la que le precisa el lugar, se lo dibuja con exactitud -al modo de los llamados "dibujos simpáticos". Este lugar es a respetar, y la salida del mismo tiene consecuencias.Por tanto, interpretación y transferencia están conectadas: "Lacan pone la interpretación en el fundamento de la transferencia" (3). Entonces, si la interpretación es el fundamento de la transferencia, ¿qué fundamenta, a su vez, la interpretación? El analista por su deseo, un deseo que en tanto enunciación (4) enigmática, convoca a la x que el sujeto fue para el deseo del Otro.Así pues, el deseo del analista fundamenta la interpretación, que a su vez es el fundamento de la transferencia –lo que nos lleva a afirmar que es el deseo del analista, determinando el fin de una cura, el que determina el uso, bueno o malo, acertado o equivocado, de los medios: interpretación y transferencia.Y será acertado su uso, cuando use la transferencia contra la repetición, en tanto "la transferencia es una repetición lograda" (5), cuando use la interpretación para ir contra la alineación, y cuando ponga su deseo al servicio del más allá del fantasma, con objeto de liberar el deseo del paciente de los límites de su fantasma.Si esto hace, el deseo del analista será la función que separe al psicoanálisis de toda psicoterapia. El psicoanálisis es una terapia, cierto, pero no una psicoterapia, ya que las psicoterapias respetan el fantasma, no separan el deseo del sujeto de su alineación al deseo del Otro y no rescatan al sujeto de la repetición de su goce.Concluimos: que la sesión analítica tenga su regulación es una cosa, que de ella se haga un marco inamovible, es otra. Este marco que llevó a un respeto religioso, no está justificado, porque si de imponer un marco se tratase, para marco ya es suficiente con el del fantasma y el automaton cerrado de la repetición.Es por esto que terminamos diciendo que el setting a respetar es la estructura, en tanto verdadero setting, siendo cada sesión un efecto de la estructura como causa. Y respetar supone prestar confianza: "Dans la psychanalyse -dit Lacan- il est fait confiance à juste titre à la struc­ture logique, car elle ne perd jamais ses droits" (6). Si la estructura no pierde sus derechos, el analista no olvidará sus deberes: docilidad a la transferencia, y espera del kairós de la interpretación.

FUENTE: EOL ROSARIO